Míchel, ¿único culpable?
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| Míchel dirigiéndose al banquillo de Vallecas. Foto: JOSÉ A. GARCÍA (MARCA) |
El Rayo Vallecano esta en una situación límite, penúltimo en la tabla, a seis puntos de la salvación que marca el Real Valladolid y el Villarreal, y con un técnico destituido. Durante todo el día se ha reunido la junta directiva, David Cobeño (director deportivo) y Raúl Martin Presa para analizar el futuro cercano del club y tomar medidas drásticas sobre el entrenador rayista. Finalmente, en torno a las 20:30 saltó la noticia por redes sociales, Isaac Fouto fue el primero en anunciar la noticia de que el técnico madrileño ya no seguiría al frente del banquillo de Vallecas.
Míchel cogió el cargo en febrero
de 2017 sustituyendo a Rubén Baraja cuando el Rayo Vallecano vivía coqueteando
con el descenso a segunda división b tras comenzar la campaña como claro
aspirante al ascenso a la Liga Santander. El ex jugador rayista afrontaba su primera
experiencia como entrenador en un equipo profesional y tenía una papeleta nada
fácil, salvar a un equipo con medio pie en la categoría de bronce. Muchos no confiaban
en él, los primeros la directiva que apostaron por él como última opción porque ya estuvo su nombre
sobre la mesa en el momento de la contratación de Baraja. Míchel salvo al equipo,
no sin apuro, varias jornadas antes del final de la competición.
Al año siguiente, Míchel arrancó un
proyecto nuevo con varios regresos de jugadores que habían sido importantes en
campañas anteriores como Trejo, “Chori” Domínguez, entre otros jugadores.
Aunque la gran incorporación fue la de Raúl de Tomás o mejor conocido como RDT.
La llegada del canterano madridista fue el plus que necesitaba ese equipo para
ascender. Míchel se hizo fuerte en la categoría de plata con una columna
vertebral muy clara, Alberto – Dorado – Fran Beltrán – Unai López – Trejo –
Embarba – RDT. Estos siete hombres fueron claves para el técnico madrileño que
no solo logró el ascenso directo a la Liga Santander, también consiguió el
primer y único título oficial y profesional de la historia del club.
Llegamos a la temporada actual,
el Rayo Vallecano rompe parcialmente la columna vertebral de Míchel y no encuentra
sustitutos de garantías para solucionar este problema. Unai López, cedido por
el Athletic Club, regresa a Bilbao y el club no consigue traerlo de vuelta o
encontrar un recambio de garantías. El caso de Fran Beltrán es el que
desencadena todo el desajuste del equipo, el canterano de 20 años sostenía toda
la defensa rayista y abandonó el barco rayista previo pago de su cláusula de
ocho millones a principios de agosto. El club demostró una vez más el gran trato
que tiene con la cantera rayista y su gran forma de mantener a sus pupilos en
el primer equipo. La dirección deportiva tenía un mes entero para reforzar una
de las posiciones más importantes en el sistema empleado por Míchel. No vino
ningún jugador del mismo corte y Gorka Elustondo, suplente en segunda con el
Rayo, tuvo la responsabilidad de sostener al Rayo. Elustondo no defraudo y
logró cuajar grandes actuaciones siendo de lo más destacado al comienzo de la
temporada hasta su fatídica lesión.
¿Y ahora qué? Pensaría Míchel. Giannelli
Imbula no es centrocampista de corte defensivo, Álvaro Medrán tampoco, y Santi
Comesaña mucho menos. El encargado de cubrir tan sensible baja fue el último,
el vigués con corte más ofensivo. Comesaña se afianzó en el puesto, logrando
ser de lo más destacado del Rayo como anteriormente Elustondo. “Chechu” Dorado
pasó de ser titular indiscutible el año del ascenso, a un segundo plano en las
alineaciones de Míchel. Respecto a la portería, Alberto comenzó la temporada
siendo el portero titular de Míchel, pero tras sus actuaciones muy discutidas
fue sustituido por Stole Dimitrevski, una de las mejores noticias del Rayo esta
temporada. Los últimos tres nombres de la columna vertebral anteriormente enunciada
solo uno ha rendido a un gran nivel regular. RDT ha sido el único de aportar de
forma regular un nivel apropiado a un equipo de primera división con unas
cifras goleadoras de 11 goles. Trejo y Embarba no viven una gran temporada,
sobre todo el caso del argentino que ha defraudado por su bajo nivel ofensivo, se
esperaba mucho más del “Chocota”.
Después de repasar el trayecto de
Míchel en el Rayo y de analizar la columna vertebral del equipo esta temporada,
hablare de los números. El Rayo Vallecano es el equipo más goleado de toda la
categoría con 51 tantos encajados en tan solo 28 jornadas, números indicadores
del problema del equipo. 17 derrotas, cinco empates y seis victorias hacen un
total de 23 puntos. Por debajo con un punto de diferencia la SD Huesca, y por
arriba se encuentra el Celta de Vigo con 25 puntos y ya fuera del descenso Villarreal
y Real Valladolid con 29 puntos. La permanencia queda a seis puntos si nos
referimos al Valladolid y uno más respecto al Villarreal por golaveraje. Lo que
condena a Míchel son todos estos números que se han agrandado con las últimas
siete derrotas consecutivas tras la buena racha de principio de año.
Si analizamos la plantilla a
fondo lo lógico es que el Rayo este peleando por la permanencia o incluso en
descenso. No solo por Míchel que puede ser mejor o peor entrenador, si no por
todas las sin razones que tiene el Rayo en plantilla y sobre todo en institución. En primer lugar,
mantienes a Javi Guerra en plantilla privando una ficha para un jugador que
pueda aportar cosas al equipo o la oportunidad a un canterano de hacerse un
hueco en el primer equipo. Tema Kakuta, el club aguanta a un jugador que no
quiere continuar y no esta formando parte del sistema de Míchel, creando malestar
en el vestuario y en la afición. Fichajes de invierno sin participación ni
nivel para mejorar la plantilla, únicamente Mario Suárez puede decir lo
contrario.
Con todo esto no creo que el único responsable de la situación actual del equipo es de
Michel. Muchos más tienen la culpa de esta situación. Míchel podría haber
estado más acertado en alguna ocasión, pero nadie puede dudar de su rayismo y
que ha estado intentando todo para sacar esto adelante. El entrenador que venga,
salvo milagro, se encontrará una plantilla que poco más arriba puede estar en
la tabla. Hoy no se va un entrenador del banquillo del Rayo, se va una leyenda
del rayismo y puede ser un antes y después para el Rayo Vallecano. Lo más fácil
es echar al entrenador, aunque el problema se viene demostrando durante muchos
años que está en otras zonas y el mal del Rayo seguirá. Desear mucha suerte al
nuevo técnico que se siente en Vallecas, y dar las gracias a Míchel por estos
años, espero que el club le ofrezca otro puesto dentro de la institución.
"Nos sacó de Segunda, del Rayo hasta la tumba, Míchel contigo siempre", afición del Rayo.



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